Los intendentes le vaciaron a Máximo el acto con D’Elía y Boudou


Máximo Kirchner sufrió el desplante de la amplia mayoría de los intendentes peronistas de la provincia al inoportuno acto que lideró esta tarde junto a desgastadas figuras del kirchnerismo, como Amado Boudou, Martín Sabbatella, Gabriel Mariotto y Luis D’Elía.

El evento fue en el centro cultural Caras y Caretas, vinculado al jefe del sindicato de porteros Víctor Santa María, y había sido pensado como la presentación de la “amplia” alianza política que se supone va a liderar La Cámpora en las próximas elecciones bonaerenses. Sin embargo, la mayoría de los intendentes pegaron el faltazo.

Generada la crisis, el presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza, los citó de urgencia a la sede Frente Nacional Peronista de Bolívar 448, para tratar de acercar posiciones y evitar que se fracture la frágil unidad que venían ensayando y ahora amenaza la decisión de Florencio Randazzo de enfrentar al cristinismo en las PASO.

En rigor, el faltazo no fue del todo inesperado. Este martes por la mañana se produjo en Merlo una cumbre muy sugestiva. Intendentes del Grupo Esmeralda y del más kirchnerista Fenix se reunieron con un objetivo común: Dejarle en claro a La Cámpora, pero también a Espinoza -que hoy está jugando en tándem con la agrupación de Máximo Kirchner-, que esta vez no aceptarán mansamente que monopolicen las listas.

Por eso, además de no querer compartir el palco con Boudou, D’Elía y Sabbatella, los intendentes le explicaron esta noche a Espinoza que no están dispuestos a que los arríen a un acto sin hablar antes con Cristina.

Espinoza habría intentado invocar a la ex presidenta para justificar la convocatoria, pero le dejaron claro que en esta época no aceptan intermediarios.

Ese fue el mensaje que dejaron Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Ariel Sujarchuk (Escobar), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Julio Pereyra (Florencio Varela) y Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Hugo Corvatta (Saavedra), entre otros.

El más furioso en la discusión que se dio en la sede de Bolívar fue Insaurralde, quien se fue dando un portazo.  Mientras eso ocurría, en San Telmo Máximo y Magario insistían en pedir la unidad, acompañados apenas por Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada). La mayoría estaba en otro lado.

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