Se quitó la pulsera magnética para seguir con sus asaltos


Ocurrió en Merlo. El delincuente fue detenido herido luego de tirotearse con un grupo de policías. 

Cuatro marginales se enfrentaron violentamente a disparos con integrantes de la comisaría 1ª de Merlo, quienes los sorprendieron mientras pretendían desvalijar a una pareja, a la que intentaban robarle una camioneta, en un tremendo suceso que se registró en el citado distrito, en el oeste del conurbano bonaerense.

Momentos después, uno de los peligrosos asaltantes fue detenido herido de bala en un centro asistencial en Marcos Paz, oportunidad en la que se estableció que era un preso que había sido beneficiado por los funcionarios de Justicia, quienes dispusieron que se le colocara una pulsera magnética, para de esta forma monitorear sus diferentes movimientos.

El forajido logró quitarse el dispositivo y ahora se dedicaba a robar con absoluta libertad en la provincia de Buenos Aires. Los voceros de los tribunales de Morón revelaron que el hecho se produjo a las 21.30 del lunes pasado en Balcarce, entre Almirante Brown y San Martín, en el mencionado distrito, en el oeste del conurbano provincial, cuando los malvivientes armados, quienes se desplazaban a bordo de un Toyota Etios blanco, interceptaron con fines de robo a Carlos Villalba, de 36 años, y a su mujer, de 27, que se hallaban a pocos metros de su vivienda y se movilizaban en una camioneta Ford Ranger de igual color.

Pero dicha maniobra fue advertida por tres integrantes de la mencionada seccional, quienes, vestidos de civil, patrullaban el vecindario, oportunidad en la que vieron la ilícita maniobra y les impartieron al voz de alto a los forajidos. Al verse sorprendidos, los delincuentes atacaron a disparos a los servidores públicos, quienes repelieron la violenta agresión, originándose un dramático intercambio de proyectiles hasta que los sanguinarios asaltantes huyeron con rapidez en el Toyota Etios.

Procedimientos

Gracias a una serie de pesquisas, el personal policial de esa comisaría averiguó que un joven de 30 años había arribado, con un certero impacto de bala en la región torácica, al Hospital Municipal Doctor Héctor D’Agnillo, en Marcos Paz. El muchacho les había proporcionado un nombre falso a los facultativos del centro asistencial, pero finalmente los investigadores lograron establecer la verdadera identidad del hombre, que resultó ser un presidiario beneficiado con la libertad y a quien se le había colocado una pulsera magnética destinada a vigilar sus desplazamientos.

A pesar de este monitoreo, el delincuente se había despojado del dispositivo, para efectuar asaltos. Miembros de la seccional realizan diligencias con el objetivo de averiguar el paradero de los otros integrantes de la peligrosa organización de marginales.

Intervino en la causa el doctor Fernando Martín Cappello, fiscal en turno de la Unidad Funcional Nº 2 del departamento judicial de Morón.

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